[Intro] [Una guitarra de doce cuerdas cae en acordes descendentes; suenan letras de metal.] [Verse 1] Primero soltaron la A del final, cayó sobre un saco sin ruido especial. Después fue la C, después la vocal que durante años decía “local”. Los hombres trabajaban mirando el reloj, ninguno sabía qué nombre quitó. Apilaron las letras detrás del camión, como huesos livianos sin identificación. [Chorus] Se llevaron las letras, dejaron la pared, un rectángulo limpio donde estuvo la fe. Se llevaron las letras, tornillo y metal, pero el nombre del cine quedó en el umbral. Se llevaron las letras sin mirar alrededor; cada hueco en la fachada pronunciaba su color. [Verse 2] Entonces llegó una muchacha de gris, los ojos de Clara, la voz de otro país. Traía un sobre con manchas de té, mi nombre completo escrito al revés. “Mi tía murió cuando empezó el calor. Guardó este mensaje junto al cobertor. Dijo que usted iba a entender al leer, y que no lo dejara para después”. [Chorus] Se llevaron las letras, dejaron la pared, un rectángulo limpio donde estuvo la fe. Se llevaron las letras, tornillo y metal, pero el nombre del cine quedó en el umbral. Se llevaron las letras sin mirar alrededor; cada hueco en la fachada pronunciaba su color. [Instrumental Break] [El cello sostiene la melodía mientras la guitarra de doce cuerdas replica el ritmo de los tornillos al soltarse.] [Bridge] Abrí aquella carta detrás del mostrador, la tinta de Clara conservaba el temblor: “No guarde esa cinta pensando en mi bien; proyéctela entera, aunque duela mirar”. [Verse 3] Debajo del texto había un dibujo: la fila diecisiete, el pasillo y un flujo de gente saliendo después de aplaudir, y una flecha pequeña que decía “seguir”. Guardé aquel papel con la entrada del 86, dos fechas distintas hablándose después. Afuera el camión arrancó sin señal; adentro mi miedo perdió su inicial. [Final Chorus] Se llevaron las letras, dejaron la pared, pero Clara dejó una palabra de pie. Se llevaron las letras, tornillo y metal, yo vuelvo a escribirlas con luz en el local. Se llevaron las letras, no el nombre ni el olor; mañana cada hueco va a llenarse de proyector. [Outro] [Una de las letras golpea suavemente contra otra; el sonido coincide con las tres notas del piano.]